CONFLICTO CONSIGO MISMO
No cabe duda que para llevarse bien con los demás primero debemos
llevarnos bien con nosotros mismos. Muchos de los conflictos que se generan
entre personas son el reflejo de conflictos
internos no resueltos. Las personas que agreden, que ofenden constantemente
seguramente han perdido la batalla en conquistarse a sí mismos. No en vano se
dice que la persona con quien es más difícil llevarse es con uno mismo.
Siempre vamos a experimentar en algún
momento alguna situación injusta, por parte de familiares, amigos,
organizaciones, etc. pero no por eso vamos andar por la vida con una actitud
combativa contra el mundo. Vamos a encontrar aliados y amigos si somos aliados y
amigos nosotros mismos y para nosotros mismos. A veces estamos en guerra con
nosotros mismos y extendemos esa guerra hacia los demás.
Otra premisa que debemos considerar es
que no todos los conflictos externos son bilaterales. Solo basta uno para
entrar en conflicto. Si queremos llevarnos bien con los demás y también con uno
mismo debemos ser responsables de nuestra actitud combativa. Las personas que
se llevan bien consigo mismas tienen la habilidad y el sentido de la
responsabilidad necesarios para preguntarse y contestarse esta pregunta: ¿qué
conflicto interno sale de mi interior cuando entro en conflicto con los demás?
Cuando identificamos y resolvemos los
conflictos internos, calmamos nuestras tormentas internas y así podemos
interactuar de manera más amable con los demás. Incluso nos hacemos más
“inmunes” a las provocaciones conflictivas de otros.
Sin embargo, en algún momento todos experimentamos algunas contrariedades internas. Un
mal día, no recibir el sueldo a tiempo, chocar nuestro vehículo o un dolor
menstrual puede llevarnos a explotar. Pero deberíamos superar estos “bajones
anímicos” con rapidez. Debe ser la excepción y no la regla de nuestra conducta
habitual.
¿Pero, como olvidar ese malestar interno? Busca a alguien que te anime, que te haga reír, busca distraerte, practica ejercicios, yoga, meditación. Cualquier actividad que te vuelva a tu estado de bienestar. En fin, no te aferres con obstinación a la infelicidad. Bien lo decía Nietzsche: Quien olvida se cura. ¿Lo intentas?
¿Pero, como olvidar ese malestar interno? Busca a alguien que te anime, que te haga reír, busca distraerte, practica ejercicios, yoga, meditación. Cualquier actividad que te vuelva a tu estado de bienestar. En fin, no te aferres con obstinación a la infelicidad. Bien lo decía Nietzsche: Quien olvida se cura. ¿Lo intentas?

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